miércoles, 1 de agosto de 2012

UN BLANCO QUE CONVENCE...


Con la excusa de regar unas anchoas mediterràneas  y unos  mejillones de roca he podido disfrutar de  un vino blanco de la D.O Priorat que calificaria de sorprendente.  Se trata del Blanc de bótes 2008  que comercializa la bodega familiar  Clos Berenguer a partir  de viñedos viejos. Reconozco que no habia considerado el blanco del Priorat como una opción ya que los caldos más apreciados y comentados de esta D.O son los tintos; no obstante la cata experimental ha resultado excelente.

                                                       La botella, después de dar buena cuenta  de su contenido...
 
El vino está compuesto por las variadades de uva Garnacha blanca al 50%, Xarel.lo al 40% y Pedro Ximenez  al 10% . El dulzor de este ultimo porcentaje, algo exótico en la D.O, sin duda se nota, creedme. 
Me da la sensación de que es un vino blanco maduro  (6 meses en barrica)  pero que no pierde frescura. El color dorado-verdoso es ya de por sí llamativo pero lo sorprendente viene con los aromas a fruta blanca (piña y pera), miel, almendras y un ligero rasgo terroso característico en estos vinos. A pesar de esta sinfonÍa  aromática no le faltan las notas de frescura y floralidad del vino blanco, tan apreciadas en estos tiempos de canícula. Es un vino complejo, con alta graduación (13,5º), pero agradecido, que convence a la primera.  Si lo que se busca es un blanco habitual este no es  el vino que elegiría, pero para el que  disfrute con nuevos sabores  se trata de una apuesta de éxito seguro; el vino gusta y gusta mucho.
Os recomiendo que lo probéis…

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