miércoles, 25 de julio de 2012

VERDE, QUE TE QUIERO VERDE… (SALSA PESTO)


El jueves pasado, aprovechando la hospitalidad y el jardín de plantas aromáticas de mi hermano, tuve la oportunidad de preparar salsa pesto usando  albahaca natural (que no es poco)  Esta salsa de color verde intenso que se  suele añadir a la pasta es originaria de  Liguria (extremo noroccidental de Italia) y de la zona provenzal francesa. El nombre proviene de  la terminología genovesa pestare, esto es machacar o triturar en un mortero, haciendo referencia al procedimiento principal en la preparación de esta salsa, que por cierto yo no pude llevar a cabo por ausencia de mortero.

                                                                                                 Hojas de  albahaca (Ocimum Basilicum)

Para tres  platos he  usado:
-          50 g de hojas de albahaca (el tallo puede amargar)
-          100 g de queso parmesano recién rallado y fino
-          100-150 ml de aceite de oliva. La variedad arbequina le aporta un tono afrutado muy interesante.
-          Un puñadito de piñones.
-          2-3 ajos.

La elaboración es muy simple:
a)      Se machacan en un mortero (o se tritura con cualquier otro procedimiento) los ajos, las hojas de albahaca y 2/3 partes de los piñones.
b)       Al tiempo que se machaca se va añadiendo el aceite poco a poco, así empieza a ligar.
c)       Una vez ligados los ingredientes del mortero se añade el queso y se mezcla con una cuchara o varilla.
d)      La salsa se mezcla con la pasta en el mismo recipiente de cocción, aprovechando el calor residual. Si calentamos prolongadamente la salsa pesto el queso se apelmazará y el resultado es imprevisible…
e)      Decoramos el plato con los piñones restantes.


Salsa pesto,  verde intenso y aroma...




La salsa pesto  es un complemento para pasta, aunque también puede acompañar platos de carne, pescado o incluso ensaladas. La albahaca le aporta un aroma delicado y característico que se mantiene y permanece gracias al aceite y que se complementa con el resto de ingredientes haciendo las delicias de todos a Los que nos gusta la pasta en sí misma, con poca condimentación. La salsa pesto diluye algo su tono verdoso intenso al mezclarse  con la pasta  haciendo visible un ligero  moteado verde. El queso y los piñones aportan, aparte del sabor, una textura granulada muy apetitosa.
¡Espero que os guste!