jueves, 12 de julio de 2012

SALMOREJO AGAZPACHADO

Después de mis experiencias, bastante espesas,  con el salmorejo he hallado una solución. Si bien su sabor ligeramente intenso y tomatil me llenaba de satisfacción  me parecía que la textura del salmorejo era exageradamente contundente, demasiado gorda, con lo cual lo que en principio era un entrante se convertía  en plato único sin remedio.  Este salmorejo agazpachado,  que los puristas calificarían de aguado,  lo he elaborado esta misma semana con ingredientes  baratos y con un procedimiento simple, muy parecido al del plato original. El resultado es un salmorejo con todo su sabor pero con una consistencia que recuerda al gazpacho.
                                                                                    La próxima foto será mejor...

He usado:
- 1kg de tomate rojo y maduro
- 1 diente de ajo
- 1 cucharada de sal
- 3-4 cucharadas de vinagre
- 250 gr de pan durete (en vez de  500g como se suele usar)
-130 ml de aceite de oliva

a.- Previamente se pone el pan en remojo.
b.- Se  tritura bien el tomate pelado con el ajo y la sal.  Se puede usar batidora o Thremomix (¡esa máquina infernal!)
c.-  Se añade el vinagre  y el pan ligeramente escurrido (este detalle es importante), que conserve una consistencia flanera. Se tritura de nuevo.
d.- Sin dejar de triturar se va añadiendo el aceite poco a poco con el fin de que liguen los ingredientes. En este momento se percibe el grado de espesura que, al contrario que el salmorejo tradicional, debe ser medio.
e.- Se sirve frío.

Personalmente no soy partidario de incluir los adornos que muchas recetas aconsejan; huevo duro, jamón y hasta picatostes; me parece que enmascaran el sabor  y la frescura de esta sopa fría. No se si  estaréis de acuerdo con este alegato al minimalismo gastronómico, en cualquier caso podéis añadir on the top lo que más guste a la vez que se sirve ( a lo anterior añadid setas, gambitas troceadas, orégano, albahaca,  surimi en hilos...) 
¡Buen provecho!