martes, 11 de junio de 2013

RAVIOLIS DE BUTIFARRA CON SALSA DE MANTEQUILLA Y HIERBAS

Vianda  catalano-italo-francófona.
 Nunca dije que este blog fuera de recetas sencillas... ésta no lo es, pero el resultado es espectacular. Mezclando dos grandes tierras hermanas, Catalunya  e Italia, he cocinado este plato que se complementa con una salsa típicamente francesa de textura cremosa y matices cítricos. Vamos a necesitar...

Para la masa de raviolis:
- 3 huevos
- 400g de harina
- una buena dosis de Reflex spray para la contractura en la espalda.

Para el relleno:
- 1 cebolla grande
- 300 g de butifarra negra cocida

Salsa de mantequilla y hierbas:
-80 g de chalotas
- 200 ml de vino blanco
- 2 cucharadas de vinagre (preferiblemente de manzana)
-150 g de mantequilla en terrones
- 30 g  de albahaca fresca
- 30 g de cebollino
- 20 g de perejil fresco
- sal y pimienta al gusto

Atrezzo:
-  una zanahoria y un calabacín pequeños cortados en juliana.

Aparataje:
 - Cortador de pasta tradicional
 -  Pincel 
 - Varilla
 - Rodillo
Ravioleitor

Cocinado:
a) Formamos un volcán con la harina, vertemos los huevos en el cráter y amasamos hasta conseguir una masa compacta y algo dura. Podemos corregir con agua o con más harina. Reservamos.
b) Hacemos el relleno: pochamos la cebolla cortada finamente con un pellizco de sal, seguidamente añadimos a la cebolla  la butifarra cortada de la misma manera (no olvidéis retirar el pellejo) En este momento un delicioso aroma inundará vuestra cocina. Sofreímos 2 o 3 min.  Reservamos.
c) Estiramos la masa muy finita y hacemos dos rectángulos iguales (esto va a costar; tened a mano el Reflex). Distribuimos  el relleno  por uno de los rectángulos en forma de bolitas. Pintamos con agua la masa que no contenga relleno.
d) Disponemos el otro rectángulo encima y apretamos bien los montículos que forman las bolas de relleno, no debe quedar aire entre las dos capas de masa. Cortamos los raviolis.
Llegados a este punto podemos optar por congelar para otro día o empezar con la salsa. Yo hice lo segundo.
La salsa de mantequilla y hierbas la cocinaremos en tres sencillos pasos:
         1º.- Rehogamos las chalotas picadas con el vino y el vinagre hasta que se reduzca el líquido.
         2º.- Emulsionamos añadiendo poco a poco los terrones de  mantequilla y removiendo con la varilla.
        3º.-  Añadimos las hierbas  cortadas finamente y salpimentamos (podemos triturar la salsa con mayor o menor intensidad, al gusto)

Para terminar (¡uff!) blanqueamos la zanahoria y el calabacín. Darán el toque final al plato.

El emplatado se hace en caliente (para este menester mantendremos los ingredientes  al vapor) con cuatro unidades por persona es suficiente, un par de cucharadas de salsa y on the top la juliana de calabacín y la zanahoria. 
El resultado es un contraste de sabores bastante interesante; por un lado la butifarra aporta  su característico y sutil aroma y por otro la salsa aligera la contundencia de la pasta y el relleno con toques ácidos y cremosos, aunque no os dejéis engañar; está hecha de mantequilla... En resumen un plato estupendo que requiere su tiempo; aunque pensándolo bien, ¿existe mayor placer que consumir el tiempo entre fogones?

¿Preparados?