sábado, 8 de septiembre de 2012

PHOTOGRAPHING FOOD

Penny De Los Santos es una fotógrafa estadounidense que  ha dedicado buena parte de su tiempo a fotografiar alimentos en su contexto cultural. Esta sensibilidad hace de la obra de esta artista un tema muy apropiado para Gastropía.  Si tenemos en cuenta  mi absoluta falta de pericia para inmortalizar viandas, comentar alguna de sus obras es una buena manera de equilibrar la producción gráfica del blog. 
Me voy a centrar no tanto en los alimentos, que merecerían otros muchos comentarios, como en la situación  que se genera cuando las personas comemos o cocinamos. Los sentimientos y emociones que se proyectan y las interacciones entre los comensales y el objeto de su goce (la comida). Por este motivo he elegido estas dos fotos.

 
La primera de ellas se da en el contexto del Ramadán, cuando después de una jornada de ayuno absoluto los musulmanes practicantes se disponen a degustar unos platos sencillos pero que, a juzgar por sus expresiones parecen apetecibles. La penumbra enfoca lo realmente importante que es la comida que dispuesta en el suelo se me antoja como una especie de don divino después de una jornada en la que el humano ha cumplido con su dios. Los hombres, sentados,  están cómodos; la comida en grupo nos hace sentir cómodos y todo el cuerpo expresa esa relajación. Más que una comida, un hermanamiento que compensa las penurias del ayuno de mañana. Más que un hermanamiento el establecimiento de un vínculo sagrado. Tiene algo de místico comer como estos hombres lo hacen.




La segunda foto  la podría relacionar con una sensación que a menudo van a reconocer los que cocinan para otros. Se trata de una especie de orgullo por ofrecer, otra vez la comida como ofrenda, aquello que tus manos han elaborado. Sabes que lo que pongas en el plato del invitado desaparecerá rápido y a veces con más bien pocas alabanzas, pero has elaborado una ración de placer que nadie más hará como tu (en ocasiones más vale así…) Eso parece sentir la chica que sirve sus manjares segura y confiada  sabiendo que lo que ofrece es bueno; esta convicción te llena de dignidad culinaria y te anima a seguir probando y ofreciendo. 
 

Aquí os dejo un enlace  de National Geographic donde podréis disfrutar de algunas fotografías más de Penny De Los Santos :