sábado, 22 de septiembre de 2012

SOPLAR EL CAFÉ

Una vez enfriado, a mojar los cuernecitos...



 Ya estamos casi en Otoño,  pronto empezará el frío, en los días gélidos que nos esperan solemos  soplar en nuestras manos para aliviarnos, entonces, ¿cómo es posible que con ese mismo soplo haya estado enfriando el café con leche de esta mañana?. El aliento ¿enfría o calienta?
 Buscando buscando he encontrado una respuesta bastante convincente por lo científica. 
Al soplar cerramos los labios en "o" por lo que el aire se ve obligado a salir por un conducto más pequeño de lo habitual esto hace que aumente su velocidad y cuando la energía cinética aumenta  disminuye la presión (principio de Bernoulli) El aliento ya fuera de la boca y con la presión reducida tiende a expandirse por lo que su temperatura disminuye (efecto Joule-Thomson) ya que sus moléculas tienen más espacio entre sí y su energía se expande en un mayor volumen. Por este motivo, mi soplido del café enfría y los vahos de diciembre calientan mis manos.  La convección hace el resto en el café con leche.  El líquido que he enfriado soplando, al tener menos densidad se situa en el fondo de la taza dejando paso al líquido más caliente de debajo; y así hasta llegar a una temperatura que de manera subjetiva cada uno decide.  
 En fin, supongo que pensaréis que ésta es una de la maneras más complicadas de desayunarse, pero no me negaréis que tiene su  qué  y es mejor que escuchar las noticias; últimamente tienen un punto gore de asustar... 
En cualquier caso conozco alguna que pondra mil y una objecciones a este relato pseudocientífico (que lo mío me ha costado) pero, y lo digo sin acritud, para dar lecciones de física primero debe dignarse a  hacer comentarios en el blog...

Fuentes consultadas: 
http://www.cienciasinfronteras.com/doctor%20demo/experimento2.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_Joule-Thomson

Fuente de la foto:
http://www.taringa.net/posts/imagenes/9246762/Desayuno-_D.html