domingo, 16 de septiembre de 2012

MANZANA DE CYDONIA (Cydonia Oblonga)


En la boda entre el mortal Peleo y la diosa Tetis  Éride, diosa de la discordia, se presentó con un fruto de oro destinado a la más bella del evento, dejó alli  el fruto y se fue. Juno, Minerva y Venus se creían merecedoras del título de la más bella y discutian sobre cual de ellas debía poseer el fruto dorado. Zeus decidió que fuese Paris, el apuesto hijo del rey Príamo de Troya que pastoreaba sus cabras en la región de Cydonia (isla de Creta) quien debería decidir sobre la más lozana.  Las tres deidades se disputaron el voto del joven pastor, hasta que se decidió por Venus-Afrodita decisión que desencadenó la Guerra de Troya. El fruto era un membrillo o manzana de Cydonia (Cydonia Oblonga) y desde entonces en la cultura griega el membrillo representa todo lo relacionado con el amor y la fecundidad.

El mortal Paris  decidiendo entre las tres contundentes diosas, según Rubens.
El membrillo es un barato e injustamente denostado fruto de otoño que podemos encontrar en el mercado a partir de Octubre. No es buena idea comerlo crudo ya que posee una gran dureza y astringencia. Para comerlo  debemos convertirlo en carne o dulce de membrillo que es un excelente postre y aún mejor acompañamiento de quesos y requesones (se lleva especialmente bien con el de Tetilla) Seguiremos un procedimiento sencillo aunque no exento de peligros.
El membrillo, un mundo de posibilidades...
 
Vamos a necesitar:
  • 1 kilo de carne de membrillo con piel y sin pepitas
  • 1 kilo de azúcar, si es moreno, 200-300 g más
  • 1 limón sin piel ni semillas que, como pasa con la alcachofa, impide la oxidación del fruto. 
Preparamos los ingredientes de la siguiente manera:
a) Troceamos y retiramos las impurezas del membrillo (ojo con los cuchillos demasiado afilados; la carne es dura)
b) En una olla grande  vertemos el zumo de limón, los trozos de  membrillo y el azucar. El año pasado hice la prueba con  edulcorante y azúcar al 50% y el resultado no es nada despreciable.
c) A fuego muy lento  conseguiremos que el fruto se amilbare, conseguiremos de los duros trozos de membrillo una compota  algo espesa. Este proceso tiene una duración que dependerá del tipo de cocina y del estado de los frutos, en cualquier caso, paciencia. ¿quién dijo prisa? Si sois personas estresadas y sometidas a una gran presión cuyo tiempo es oro entonces con 5 minutos en la olla express basta  para amilbarar, aunque puede caer sobre vosotros la maldición de Afrodita...
e) Debemos esperar a que la carne de membrillo almibarada se temple, de otro modo podemos quemarnos ya que  el azucar alcanza una temperatura muy alta, es el momento de  pasar la carne de membrillo por la batidora. Debe quedar una  especie de puding suave y homogéneo.
f) Vertimos el contenido en recipientes y enfriamos en la nevera. Entonces la pasta se endurece y adquiere el color y la textura propia del membrillo que compramos ya envasado.

Si consideráis que este procedimiento es demasiado laborioso o simplemente no os acaba de convencer el sabor del membrillo, una buena idea es utilizar el fruto tal cual con fines ornamentales. Puestos en una fuente, los membrillos dan un toque añejo especial a nuestro salón o cocina además de desprender un agradable aroma. Podemos tenerlos meses sin miedo a que se descompongan; pasa lo mismo con las calabazas, pero eso ya es harina de otra torta...

Fuentes de las fotos: