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jueves, 3 de octubre de 2013

SCONES CON ARÁNDANOS Y PASAS


Confituuura, ven a mííí...
Escocia es una isla dentro de otra isla. En esas tierras altas pude  experimentar  una naturaleza aparentemente amable, ciudades con castillos y ejecutivos con faldas. Me saldría una entrada demasiado larga si   describiera los rinconcillos de Edimburgo, los lagos misteriosos con y sin monstruo y las colinas marcianas de la  Isla de Skye... En vez de todo eso os hablaré de unos panecillos tipicamente scottish que probé en Londres; los scones o bollos, en castellano, no suelen faltar en todo desayuno o té de la tarde que se quiera llamar inglés. Su sabor, ni dulce ni salado, pero sí amantequillado (¡estoy hecho un poeta!) combina  de maravilla con cualquier confitura, pero no debemos renunciar a comerlos con salmón, jamón o queso.  Lo normal es ver el scone  repleto de  confitura de frutas del bosque y una buena porción de Clotted cream, una nata muy densa  habitual por aquellos lares. Como quiero que mis arterias aguanten más o menos hasta los 120 me abstengo de usar esta cremita. No así de la confitura de moras; recolectada, cocinada y envasada por el mismo que os da la turra con los scones.
Para elaborar  media docena de estos bollitos vamos a necesitar:
- 225 g. de harina
- 90 g. de mantequilla
- 70 ml de leche
- 1 sobre de levadura química (Royal)
- 1 cucharada de azúcar
- Una pizca de sal
- 1 huevo
- 25 g aprox. de  arándanos desecados y troceados
- 25 g aprox. de  pasas sultanas
- Confitura al gusto; en este caso de moras silvestres
Eilean Donan Castle; deep Scotland.
Preparación: bastante fácil, tened en cuenta que me levanté el sábado y en el tiempo que tardó Anita en desperezarse ya estaban los bollitos hechos.
a)  Tamizamos y mezclamos la harina, la sal y el azúcar.
b) Añadimos la mantequilla en dados y mezclamos con los dedos hasta conseguir una especie de migas. Incorporamos las pasas y los arándanos. 
c) En un bol  mezclamos el huevo y gran parte de la leche. Añadimos la mezcla a las migas.  Amasamos ligeramente, no demasiado.
d) Estiramos con las manos la masa en una superficie enharinada con un grosor de unos 3-4 cm.
Bollitos, scones, biscuits... hechos para gustar.
e) Con un cortador les damos la forma deseada. En este caso les he dado forma cilíndrica moldeando la masa con las manos, cada scon ha quedado a su aire, mejor.  Disponemos los pseudocilindros en un papel vegetal y sobre una bandeja de horno, los  pintamos con el resto de la leche.
f) Horneamos a 200 ºC  hasta que los veamos dorados, unos 12-15 minutos.
g) Una vez templados los cortamos por la mitad y rellenamos. 

Los scones se pueden consumir en frío pero templados conservan una textura mullida  que los hace ideales para tomar con una relaxing cup of tea en la Castle Square. En cualquier caso, a no ser que uno coleccione proyectiles arrojadizos, es bueno comerlos el mismo día de su cocinado, a más tardar para el desayuno del siguiente.

Enjoy your breakfast!

Mis años mozos: ¡cuánto pelo!  y la vaca también...



Fuentes:

 http://www.bbc.co.uk/food/recipes/scones_1285
http://masedimburgo.com/2013/05/09/scones-escoceses-receta/

miércoles, 28 de noviembre de 2012

APFELSTRUDEL

Apfelstrudel, un vals en tu cocina...
Este fin de semana me he lanzado a preparar el clásico postre vienés; he cocinado dos versiones; por desgracia mis pobres compañeros probaron la experimental. No sabéis cuánto lo siento. Como una paradoja del destino con las sobras del primer intento me salió una segunda versión bastante más aceptable y es la que quiero compartir con vosotros. El apfelstrudel (del alemán,  remolino de manzana) parece ser un postre que los soldados turcos dejaron como herencia  a  la Viena del  siglo XV y  no puedo negar que se perciben reminiscencias árabes en este postre de masa hojaldrada y frutos secos, no obstante  hay elementos que se añadieron más tarde de acuerdo con las convenciones gastronómicas del Imperio austrohúngaro. 
 Para dos personas vamos a necesitar los siguientes ingredientes:
- 5 hojas  de pasta philo
- 2 manzanas reineta
- 100 g de pan rallado
-  100 g de azúcar moreno
- 60 g de nueces peladas y troceadas
- 30 g de piñones
- 30 g de almendras peladas crudas y machacadas
- 60 g de pasas sultanas
- 150 g de mantequilla
- 1 cucharada pequeña (c) de  canela molida
- 1/3 c de nuez moscada
- 1/3 c de clavo
- 30 ml de  licor tipo ron o brandy  para remojar las pasas (opcional)

Para su elaboración seguiremos los siguientes pasos:
a)  Freímos el pan rallado con 100 g de mantequilla en la sartén hasta que  se tueste. Reservamos.
b) Mezclamos en un recipiente las manzanas peladas y troceadas  en tacos con los demás ingredientes  menos una parte de almendras, una parte de azúcar y la mantequilla restante. Esta mantequilla la metemos en el micro un minuto hasta que se licue.
c) Pintamos bien todas las hojas philo con la mantequilla a la vez que las vamos superponiedo. Colocamos el preparado  en el centro y hacemos un envoltorio tipo paquete,  pintamos la superficie con  mantequilla de nuevo. Lo colocamos, con cuidado de no romper,  sobre una hoja de papel de horno.
d) En el mortero picamos las almendras y el azúcar y espolvoreamos por encima del paquete. 25 minutos a 180º por arriba y abajo bastarán.

Una vez horneado  se puede acompañar de una crema inglesa caliente, aunque no es imprescindible. 

El resultado es un dulce con cubierta ligeramente crujiente,  muy aromático,  con tropezones  de frutos secos y  manzana y un ligero toque ácido. Como el apfelstrudel,  el músico L. Devorak y su famosa obra  Sinfonía del Nuevo Mundo son también un claro exponente de la cultura austrohúngara .  A este postre y a esta sinfonía  les une la contundencia, la exquisitez y un puntito de romanticismo; son como la esencia de Bohemia y Austria. Escucharla es ya como saborearlo: http://www.columbia.edu/cu/cuo/F2002-7.mp3  (IV mov.)

Guten Appetit!!!