lunes, 6 de mayo de 2013

TIMBAL DE PULPO A FEIRA SOBRE CRUJIENTE DE PATATA

"Era un calamar de colosales dimensiones, de ocho metros de largo, que marchaba hacia atrás con gran rapidez, en dirección del Nautilus. Tenía unos enormes ojos fijos de tonos glaucos. Sus ocho brazos, o por mejor decir sus ocho pies, implantados en la cabeza, lo que les ha valido a estos animales el nombre de cefalópodos, tenían una longitud doble que la del cuerpo y se retorcían como la cabellera de las Furias. Se veían claramente las doscientas cincuenta ventosas dispuestas sobre la faz interna de los tentáculos bajo forma de cápsulas semiesféricas. De vez en cuando el animal aplicaba sus ventosas al cristal del salón haciendo en él el vacío. La boca del monstruo -un pico córneo como el de un loro- se abría y cerraba verticalmente. Su lengua, también de sustancia córnea armada de varias hileras de agudos dientes, salía agitada de esa verdadera cizalla. ¡Qué fantasía de la naturaleza un pico de pájaro en un molusco! Su cuerpo, fusiforme e hinchado en su parte media, formaba una masa carnosa que debía pesar de veinte a veinticinco mil kilos. Su color inconstante, cambiante con una extrema rapidez según la irritación del animal, pasaba sucesivamente del gris lívido al marrón rojizo."
Veinte mil leguas de viaje submarino. Julio Verne, 1870.

¡Hola gastrópicos! el descrito por Verne debía ser el primo de zumosol de todos los pulpos (Octopus Vulgaris). El cefalópodo con el que me las he tenido que ver este fin de semana era más modesto, menos superlativo... Mientras lo cocinaba y los tentáculos yertos seguían adhiriéndose a mis manos se me antojó pensar en lo rematadamente raro que resulta este bichito  (¿Qué pensaran los pulpos de nosotros...?),  a la vez he de admitir que  no dejan de tener un punto simpático, como de mascota. Mejor no dar ideas... Debe ser por la inteligencia que se les atribuye. Sin  el menor empacho  alguna de  las predicciones científicas del campo evolutivo los sitúan  en el nicho ecológico de los grandes depredadores; si amiguitos, justo el espacio vital que hoy ocupamos los Homo Sapiens (je, je, je; solo de pensar en nuestra  extinción me parto, me mondo y me troncho)
Pulpos colosales; ¿Quién dijo miedo?
Así pues, en un acto de verdadera selección natural entre especies,  he cocinado  un pulpo siguiendo la tradicional receta gallega pero introduciendo algunos cambios que le aportan matices de sabor y apariencia interesantes. 
Para  4 personas vamos a necesitar:
- Un cefalopodo fresco de unos 2'5 kg. Éste era de Cádiz (ya decía yo que me caía simpático a priori...)
- 2 patatas grandes
- Pimentón  de la Vera picante/dulce al gusto. 
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal Maldon
- Unas hojas de laurel. 

Para su elaboración he seguido los siguientes pasos:
a)   Poner agua a hervir y cocer a fuego medio las patatas y el pulpo  durante 1:15h. Añadir también las hojas de laurel.
b) Dejar el pulpo en el agua  y proceder con las patatas de la siguiente manera: pelar y pasar por el pasa-puré. Añadir aceite y pimentón a la masa de patata y remover bien. Debe quedar  de color rojizo.
c) Estirar la masa  con un rodillo hasta dejar 1cm de grosor. Con un molde circular (o timbal) hacemos "galletas" de patata.
d) Ponemos nuestras galletitas en la bandeja del horno sin olvidar el papel vegetal. Horneamos a 200º 10-15 min.,  hasta que se doren. Mientras tanto laminamos el pulpo con un grosor de 0'5 cm.
e) Montamos el plato con la ayuda del molde circular con el que hemos hecho las galletas: primero patata, después pulpo,  seguir con patata y finalmente on the top los tentáculos más llamativos. 
f) Retiramos  el molde y rematamos con pimentón, aceite y sal Maldon.


El plato se sirve  de caliente a tibio y casa a la perfección con un vino de Rueda Verdejo (algun purista me matará por no incluir el Alvariño...) En conclusión; una delicia tradicional con matices nuevos. En cualquier caso se cumple lo que en todas las recetas; si todos los ingredientes son de calidad, el resultado es excelente. 


Fuentes:

 http://novasadejarnada.blogspot.com.es/2010/07/pulpo-la-gallega-sobre-crujiente-de.html

 http://www.grijalvo.com/articulos/jl_Verne_Veinte_mil_leguas_de_viaje_submarino.htm