miércoles, 15 de octubre de 2014

PIZZA DE LA HUERTA

Delicia vegetal sobre pan crujiente...
 Qué tal, personillas; viendo como se nos escapa el buen tiempo en tardes de lluvia y truenos, supongo. Para esos momentos incipientes de batamanta y pereza os propongo una pizza totalmente artesanal, rápida y sana. Si os queda alguna masa congelada de Findus  ya podéis echarla al garete y después exorcistar el congelador por si las moscas.  Esta pizza de vegetales os redimirá.

La pizza es una torta generalmente de harina de trigo que se condimenta por encima y se hornea. No parece existir duda sobre su origen italiano, aunque encontramos símiles por todo el Mediterráneo.   En Catalunya y Baleares se elaboran las típicas cocas saladas que no son otra cosa que masa de pan con escalivada,  tomates, butifarra o sardinas en salmuera y, ocasionalmente, aromatizadas con pimentón. En la zona de Turquía encontramos el Lahmacun, especie de torta con carne y especias, a partir de pan libanés se elabora el Manakish,  que se sirve en porciones  con un fuerte aroma a tomillo. Alejándonos de oriente medio encontramos el Uttapam, pizza india hecha con harina de arroz y lentejas a la que se le añaden diferentes ingredientes...

 Por supuesto que no voy a  incluir la pizza hawaiana en esta lista tan pura; eso sí, que sepáis que es un invento alemán para dar un empujoncito a un plato simplón como la tosta hawai.

Para una  pizza de la huerta necesitaremos:
Masa:
250-300 g de harina de fuerza
100-200 ml de agua templada
20 g de levadura fresca
1 cucharada de sal
1 cucharada de azúcar
2 cucharadas de aceite de oliva

Ingredientes:

100-200 gr de mozarella rallada
100-150 ml de tomate frito o triturado, a gustos.
1 cebolla mediana
1 lata de pimiento morrón
1 calabacín pequeño
Orégano

Opcionalmente para no vegetarianos; dos latas de atún, algunas lonchas de jamón o beicon.

El proceso de elaboración no nos llevará más de 45 minutos (el tiempo que tarda en llegar el motorista de Telepizza...):
a) Precalentamos el horno a 220 Cº por arriba y por abajo.
b) En un bol mezclamos la harina con el azúcar y la sal. Añadimos el agua con la levadura disuelta. Amasamos y corregimos de harina o agua si es preciso. Añadimos el aceite y acabamos de amasar.
c) Tapamos con una servilleta de papel y metemos el bol en el microondas cerrado. Dejamos levar.
d) Nos ponemos con los ingredientes: troceamos el calabacín, el pimiento morrón  y la cebolla como más nos guste, pero no muy grueso.
e) Pochamos ligeramente la cebolla con sal y pimienta y luego hacemos lo mismo con el calabacín. Reservamos.
f) Estiramos la masa con ayuda de un amasador. Esta es una técnica que mejora con la práctica; aquí os dejo un  tutorial.  Más que la forma es importante el grosor, debe oscilar entre 0,5 y 1 cm si no queréis comer panazo...
g) Colocamos papel sulfurizado sobre la bandeja de horno y encima colocamos la masa estirada.
 h) Distribuimos los ingredientes por este orden; tomate, mozarella, cebolla, pimiento y calabacín.
i) Espolvoreamos con el orégano y horneamos hasta que quede tostadita por debajo y el queso totalmente fundido y con un tono dorado. 

Aunque parezca algo complejo es un  procedimiento bastante automático que da unos resultados excepcionales de sabor además de arreglar cualquier cena con un producto vegetal sano.

Gastropiconsejo: una vez hecha está deliciosa con unas gotitas de salsa picante tipo Tabasco. 

Buen provecho!!!