martes, 6 de noviembre de 2012

PANELLETS (receta mejorada)


  Si no tenéis mucha prisa acompañadme a través de la noche de los tiempos cuando  dioses paganos regían las existencias de nuestros antepasados. Sobre los enterramientos  depositaban ofrendas y viandas para el difunto con la esperanza de que lo  acompañaran y nutrieran. Era importante que el pan  del difunto resistiese los días que duraba el trayecto hacia el más allá. Esta característica  de durabilidad, junto con una gran carga calórica, la poseen los panellets, por lo que según la leyenda, eran panellets los panes  que los muertos se llevaban en su transcendente viaje.  Este dulce, con origen en Catalunya  y territorios como València  y las Illes Balears se consume hoy especialmente entre los meses de octubre y noviembre,  levemente conectado  todavía con su connotación fúnebre. En época cristiana se atribuye este manjar a las viandas que les eran servidas a los fornidos campaneros para poder tocar a difuntos sin descanso a lo largo de la noche del 1 de Noviembre, como era precepto según los usos litúrgicos. En cualquier caso  hoy se siguen consumiendo estos dulces acompañados de moscatel o vino rancio justo acabados de estrenar  los efectos del solsticio de invierno.

El cocinado de los panellets es tan sencillo que hasta un niño los puede elaborar. De hecho en las escuelas y familias con frecuencia son ellos los reposteros protagonistas. Pero no os dejéis engañar: un buen panellet esponjoso, digestivo y aromático no es tan simple como parece. Es fácil que, bien por exceso de azúcar, bien por un horneado demasiado intenso, los panellets no pasen de ser peligrosos proyectiles requemados que reproduzcan los mismísimos ardores del  infierno en vuestros delicados estómagos. (¿qué fue primero el Almax o el panellet demasiado hecho?)
Panellets regados con vino rancio.

 Para un bandeja de  10-15 panellets variados vamos a necesitar:
- 250 g de almendra cruda molida (el ingrediente más caro y exclusivo)
- 75 ml de agua. 
- 100 g de piñones (le va a la zaga a la almendra)
- 180 g  de azúcar
- 200 g de patata
-  50 g de coco rallado
- 25 g de almendras tostadas
- 1 huevo (clara y yema por separado)
- 1 limón
- 3 cerezas confitadas

Para su elaboración vamos a utilizar una masa base que después adornaremos con diferentes ingredientes:

a) Hervimos las patatas y hacemos un puré seco que reservamos hasta que se enfríe. Hacemos un sirope con el agua y el azúcar hasta que hierva.
b) Añadimos el azúcar, la almendra molida y las ralladuras de limón. Mezclamos hasta que quede una masa ligada,  la textura de este mazapán  no debe ser demasiado  flexible de manera que la masa se rompe si la estiramos. Removemos bien y reservamos hasta que se enfríe. Entonces añadimos la clara de huevo y volvemos a ligar con energía.
c) Reservar en la nevera 4 horas (mejor de un día para otro)
d) Si queremos elaborar panellets de piñones: hacemos bolitas con el mazapán de 1'5cm de diámetro aprox. Seguidamente untamos cada bola con la clara del huevo que sirve como pegamento para los piñones (este proceso no suele salir a la primera: paciencia) Por último los pintamos con la  yema del huevo.

Si preferís los de coco:   a la vez que hacemos la bola con el mazapán añadimos coco y pintamos con la yema.

Los de almendra se elaboran colocando una de las tostadas sobre la bola de mazapán, lo mismo para los panellets con cereza confitada. No olvidemos pintar con yema.

f) Colocamos los panellets sobre papel vegetal y horneamos 5-10 minutos a 200º por  arriba y vigilando que no se quemen. Se consumen fríos y se guardan cerrados en un bol fuera de la nevera. Duran hasta una semana después de hechos conservando su sabor y textura; ya sabéis:  se trata de llegar al más allá...

Fuentes: